• Juan Carlos Bondi

El corazón de la selva

Iguazú es un destino obligado para los viajeros que quieren conocer una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo. Las Cataratas son el destino por excelencia a visitar, pero muy cerca hay varias atracciones donde la vegetación se vuelve protagonista, el paisaje y las mariposas despliegan una gran paleta de colores. En esta metrópolis de la naturaleza, servicio y cuidado del medio ambiente son clave, convirtiéndola así en un ejemplo de cómo el hombre puede conocer sin depredar. Hacer turismo de una manera responsable es posible.


Las Cataratas acaparan todas las miradas, estimulan los sentidos, se vuelven irresistibles. Para visitarlas hay que ir con ganas de caminar. Así, avanzando en el circuito se puede dar cuenta del formato de herradura del conjunto de saltos que llegan a medir 150 metros de longitud y 80 de altura.


Paisaje y aventura


Cita romántica

Nuestra recomendación es el paseo Vivencia Cataratas bajo la luz de la luna. En ese contexto un grupo de visitantes recorre las pasarelas hasta llegar a la Garganta del Diablo. Allí los sentidos se exigen al máximo pues los estímulos no cesan de llegar.


Paseo con adrenalina

Para conocer en primera persona la potencia de estos cursos de agua se usan botes inflables para hacer rafting en las Cataratas y domar los rápidos.


Tren ecológico

Propulsado con gas licuado de petróleo (GLP), un combustible que no contamina, el paseo es imperdible. Además, el diseño de los vagones abiertos favorece la ventilación y los visitantes nunca dejan de estar en contacto con la naturaleza


Jardín de los Picaflores

Acá habitan 15 especies: colibrí esmeralda, bronceado, corona violácea, escamado y garganta blanca. Incluso, se ha observado al colibrí rojo, que es originario del norte de Brasil, pero sabe viajar hasta Argentina en ocasiones. Llegar al lugar, hacer silencio y preparar la cámara es todo un ritual, que se ve recompensado cuando uno advierte las distintas tonalidades y el vuelo casi fugaz.


Reserva yacutinga

A solo 2 horas de las cataratas, nos adentramos en la selva misionera para disfrutar de la armonía entre el hombre y la naturaleza. Vivir la experiencia de la selva alojados en un lodge sustentable nos revela un excelente estado de conservación. Mimetizado con el ambiente, el refugio nos recibe con caminatas guiadas y navegación por los ríos. El 19 y 20 de Marzo se ofrece una escapada zen para desconectarse de la rutina diaria y conectarse con uno mismo con caminatas, paseos en kayak, clases de yoga y meditación.





Podés encontrar esta y muchas más notas en la edición de marzo 2021 de la revista SOMOS

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