• Juan Carlos Bondi

Viajá al pasado desde el barrio de La Boca

Actualizado: jul 22

La Boca, además de ser la puerta de entrada al país de muchos de nuestros antepasados,

tiene miles de historias que merecen ser leídas.

Muchos historiadores coinciden en que fue en La Boca el lugar en donde Pedro de Mendoza fundó la ciudad de Santa María de los Buenos Aires, en 1536. Esos datos tan antiguos son difíciles de constatar, pero lo cierto es que, entre los años 1830 y 1852 comenzaron a instalarse las primeras familias en el barrio. Luego, a finales del mismo siglo, comenzó lo que sería la gran ola inmigratoria. Todos los días llegaba por lo menos un barco repleto de jóvenes, ansiosos por empezar una nueva vida en la Argentina.




A pesar de que llegaban inmigrantes de todas las nacionalidades, los españoles y los italianos eran los de mayor número. Desde Italia llegaron muchísimos genoveses, ellos fueron los que más se establecieron en la zona, impusieron sus costumbres y poco a poco fueron dándole vida al barrio. Es por esta razón que a los residentes de La Boca se los conocía como “Xeneizes” (genoveses, en su propio dialecto) y, años después, por extensión, los hinchas de Boca Juniors se identificaron bajo el mismo apodo.

Incluso, los italianos que habitaron el barrio llegaron a ser tantos que en 1882 un grupo de genoveses firmó un acta que enviaron al Rey de Italia comunicándole que habían constituido la “República de la Boca”. Al enterarse de esta noticia, el entonces presidente argentino Julio Argentino Roca hizo sacar de inmediato la bandera genovesa izada en el lugar y puso fin al conflicto.

Con el tiempo se fueron incorporando otros grupos de inmigrantes al barrio: griegos, alemanes, polacos y franceses. Todos ellos se agrupaban en los famosos “conventillos”. Esto generó que todas las culturas e idiomas se mezclaran, otorgándole cada vez más vida y color al barrio. Se dice que los conventillos tienen tantos colores como barcos de diferentes países que arribaron al puerto, ya que eran los marineros quienes donaban los tarros de pintura para embellecer al barrio. Lo interesante es que muchas de estas viviendas, en ese momento repartidas entre varias familias, solían ser lujosas mansiones de familias muy adineradas, que a causa de la fiebre amarilla en el año 1871, se trasladaron a la zona en donde hoy se encuentran los barrios de Barrio Norte y Recoleta.

Podríamos pensar que tantas culturas, idiomas e incluso colores generaron que de este barrio surjan una gran cantidad de artistas. Uno de los más destacados fue Benito Quinquela Martín. Sus obras reflejan a la perfección la vida propia de su tan querido barrio: las tareas que se hacían en el puerto, la vida trabajadora y agitada de sus habitantes, los barcos, los obreros, el colorido de las casas, los bares y cantinas. Es gracias a él que hoy contamos con “Caminito”, la calle más fotografiada de nuestro país y un ícono de La Boca.

Este es un lugar lleno de historia y mucho color, un imperdible de tu visita a Buenos Aires, encontraras un viaje al pasado que podrás inmortalizar en una fotografia unica y llena de color.


¿Qué estás esperando para recorrer la Boca?


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